La historia de🕵🏻🕵🏼♀️ del día
Iliá Starínov: el maestro de la guerra clandestina [Parte 1]
Iliá Grigórievich Starínov (1900-2000) fue uno de nuestros grandes exponentes de la Inteligencia militar, especialista en sabotajes, en guerra partisana, en decepción, en detección de infraestructuras estratégicas, en operaciones especiales, y maestro de futuros exploradores
Nacido el 2 de agosto de 1900 en Voinovo, gobernación de Oriol, Staríno
v ingresó en la Dirección de Inteligencia del Estado Mayor del Ejército Rojo durante la Guerra Civil rusa. Tras resultar herido recibió formación como zapador y
se especializó en demolición de ferrocarriles y minas. Durante los años veinte y treinta trabajó en la
preparación de operaciones clandestinas destinadas a actuar detrás de las líneas enemigas en caso de guerra. Su especialidad era
utilizar la información sobre las comunicaciones, los movimientos y las necesidades logísticas del adversario para determinar qué objetivos podían producir el máximo efecto con fuerzas reducidas. En sus escritos dejó bien clara su filosofía profesional:
«La tarea del saboteador no consiste en destruir cuanto pueda, sino aquello cuya destrucción cause al enemigo el mayor daño»
En noviembre de 1936 fue enviado clandestinamente a España como asesor soviético durante la Guerra Civil Española. Utilizó el nombre de Rodolfo y estuvo vinculado a la Inteligencia militar soviética dirigida por Yan Berzin. Formó a combatientes republicanos en sabotajes, explosivos y guerra de guerrillas, participó en la organización de escuelas de preparación y colaboró en operaciones contra las comunicaciones franquistas.
Los ferrocarriles se convirtieron en uno de sus objetivos favoritos: destruir vías, locomotoras, puentes o trenes podía paralizar temporalmente el traslado de tropas, municiones y suministros.
En España conoció además a su intérprete y exploradora Anna Kornílievna Óbrucheva, quien posteriormente se convertiría en su esposa
La experiencia española reforzó una de sus principales tesis profesionales: las redes clandestinas debían organizarse siempre antes de que el enemigo ocupara un territorio. Starínov consideraba un error esperar a una invasión para comenzar a buscar hombres, comunicaciones, escondites y medios técnicos. Sus métodos combinaban reconocimiento previo, selección de objetivos estratégicos, pequeñas unidades, depósitos clandestinos, sabotaje ferroviario, cargas controladas a distancia y engaño del adversario.
Para él, la operación no terminaba con una explosión: debía calcularse también cómo reaccionaría el enemigo
Su operación más célebre tuvo lugar en Járkov en 1941. Antes de que el Ejército Rojo abandonara la ciudad, Starínov participó en su minado. En un edificio utilizado por el mando alemán
se ocultó una gran carga explosiva accionable mediante radio. Nuestros chicos colocaron, además,
una carga señuelo, destinada a ser encontrada por los artificieros alemanes y convencerlos de que el edificio había quedado desactivado. Tras la ocupación,
el inmueble fue utilizado por el teniente general alemán Georg von Braun, comandante de la 68.ª División de Infantería nazi. En la madrugada del 14 de noviembre de 1941, una señal enviada a larga distancia hizo detonar la carga principal.
Von Braun fue eliminado exitosamente, junto con otros altos cargos ocupantes nazis. La operación reunió varios de lo
s elementos característicos de Starínov: información sobre el objetivo, anticipación del comportamiento enemigo, engaño, tecnología y paciencia
Continúa
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